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Las elecciones en Brasil, Estados Unidos e Israel pueden alterar el equilibrio político de un orden internacional atravesado por guerras, militarización y crisis del derecho. Se decide no sólo quién gobierna, sino cuánto poder conservan quienes impulsan esta arquitectura y qué posibilidades tienen los pueblos de frenarla.
La movilización del 14 de octubre encendió una alerta para el nuevo gobierno, el rechazo a sus políticas, la amenaza de retrocesos sociales y el debilitamiento de la paz pueden convertir el descontento temprano en una disputa nacional por los derechos, la democracia y la justicia social.
Más de 450 organizaciones y representantes sociales reclaman a Naciones Unidas que mantenga su respaldo a la implementación integral del Acuerdo de Paz de 2016. Su carta expone una contradicción central, mientras la paz se reconoce formalmente, persisten la violencia contra quienes la defienden, los rezagos institucionales y las transformaciones territoriales pendientes.
El nuevo gobierno colombiano lleva más de dos meses en el poder y ya ha desplegado una matriz mediática obsesiva, guerra, bombardeos, venganza, necropolítica. Pero mientras todos miramos los muertos, la teatralización cotidiana, los verdaderos negocios avanzan en silencio.
La paz en Colombia no se debilita únicamente cuando se rompen los acuerdos, sino también cuando se recortan sus recursos, se desacreditan sus instituciones y se abandonan las comunidades y las personas que apostaron por ella.
Palestina desnuda la crisis del orden mundial, mientras el derecho internacional se muestra incapaz de contener la guerra y el genocidio, un suprapoder corporativo, financiero y tecnológico concentra riqueza, información y capacidad de decisión, desbordando a los Estados y amenazando la soberanía y la existencias misma de los pueblos.
El nuevo Gobierno de Colombia refuerza vínculos militares, tecnológicos y de inteligencia con Israel, ampliando una arquitectura de seguridad basada en drones, vigilancia y empresas privadas que puede profundizar la dependencia estratégica.
Hay territorios donde defender un río, un bosque, una montaña, una semilla o el derecho colectivo a permanecer puede convertirse en una sentencia de muerte. El nuevo informe de Global Witness muestra que la violencia contra quienes defienden el ambiente y el territorio no constituye una suma de hechos aislados, dibuja una verdadera geografía global del despojo, concentrada allí donde convergen intereses extractivos, economías ilegales, disputas por la tierra y formas de control territorial.
El II Encuentro Regional sobre Geopolíticas y Militarización en Nuestra América reunió a académicos y organizaciones sociales para analizar las disputas geopolíticas, las resistencias territoriales y los desafíos de construir paz, defender la soberanía y proteger los derechos humanos en la región.
La movilización del 14 de octubre encendió una alerta para el nuevo gobierno, el rechazo a sus políticas, la amenaza de retrocesos sociales y el debilitamiento de la paz pueden convertir el descontento temprano en una disputa nacional por los derechos, la democracia y la justicia social.
¿Qué pasaría si el Estado ya no fuera necesario? ¿Y si en su lugar tuviéramos "empresarios reyes" gobernando territorios como si fueran corporaciones?
¿Sabías que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) fueron creadas con el modelo israelí de autodefensa? En esta edición explosiva de Kavilando la Kalle, Alfonso conversa con Ricardo Ferrer, periodista e investigador, autor del libro "Los crímenes de Israel en Colombia", para desentrañar una historia oculta y aterradora, la alianza entre el sionismo, el Estado de Israel y la élite colombiana para crear, entrenar y financiar el paramilitarismo.
Medellín fue epicentro del II Encuentro Internacional de Paz Urbana en el ITM Robledo. Liderado por REDIPAZ, Kavilando e instituciones aliadas, expertos y líderes debatieron sobre Paz Total, seguridad y los tres ejes centrales: Resolución, Reconciliación y Regeneración.
Las elecciones en Brasil, Estados Unidos e Israel pueden alterar el equilibrio político de un orden internacional atravesado por guerras, militarización y crisis del derecho. Se decide no sólo quién gobierna, sino cuánto poder conservan quienes impulsan esta arquitectura y qué posibilidades tienen los pueblos de frenarla.






































